En Las Aulas
6 de septiembre de 2017 12:54

‘El subdesarrollo está en la mente’, según M. Grondona

¿Por qué unos países prosperan y no otros? ¿Cuáles son los ejes que pronostican el futuro próximo? Foto: Archivo / ÚN

¿Por qué unos países prosperan y no otros? ¿Cuáles son los ejes que pronostican el futuro próximo? Foto: Archivo / ÚN

Redacción En las aulas


Son preguntas importantes para el sistema educativo, y por extensión para toda la sociedad. El modelo económico-político está atado inseparablemente al modelo de pensamiento prevaleciente.

La prosperidad
En el libro ‘¿Quiénes prosperan?’ de Lawrence E. Harrison, (Basic Books, NY 1992), prologado por Mariano Grondona, se reseñan los valores culturales que están presentes en el éxito económico y político de algunas naciones, y ausentes en otras que se mantienen subdesarrollados.

Para él “Las sociedades progresistas fomentan la crítica y la experimentación, y ayudan a las personas a descubrir sus talentos e intereses y a encontrar sobre esa base el empleo adecuado. Estas sociedades están impregnadas de la idea del mérito personal, y juzgan a los individuos más por su desempeño real que por sus antecedentes familiares o de clase. En un ambiente tal es probable que florezcan el pluralismo político y una amplia participación ciudadana. La libertad que alimenta la expresión de la creatividad también alimenta a los sistemas políticos democráticos y los vuelve más estables y perdurables”.

Fuerzas culturales
Grondona se pregunta ¿cuáles son las fuerzas culturales que facilitan o sofocan la creatividad humana y hacen que un país progrese?

Contesta

1). El sentido comunitario y la empatía social, es decir, la confianza mutua.
Afecta las actitudes respecto a la cooperación y las transacciones. Donde no existe confianza mutua, las empresas y la administración pública se vuelven centralistas y “controlistas”, se ahoga la creatividad en las funciones de gobierno y en la iniciativa privada, y se presta a la corrupción y los privilegios.

2). El rigor de su sistema ético, que en muchos casos emana de la religión e influye en el grado de justicia social y en la ecuanimidad de la justicia.

3). La forma en que se ejerce la autoridad dentro de la sociedad. El autoritarismo implica una visión jerárquica del mundo, que promueve el paternalismo, el clientelismo y la rigidez social comunes en el Tercer Mundo.

4). Las actitudes favorables relativas al trabajo, la innovación, el ahorro y el lucro.

Enseñar a pensar

“El desarrollo está en la mente”. Es un propósito esencial del sistema educativo, que es el que -junto con el hogar- forma personas.

Esto implica un cambio radical, no solo de las pedagogías sino el modo de concebir la educación y sus herramientas. La educación tradicional ha generado personas sumisas, pasivas y dependientes; la nueva educación debe enseñar a pensar y actuar por sí mismos- con responsabilidad-. El cambio no depende de decretos, sino de actitudes y valores.