Septiembre 4, del 2008
El grito “uh, uh uh”, es un sonido que simula a un simio y que se escucha con lamentable frecuencia en las canchas del país.
El pasado fin de semana, cuando el Getafe visitó al Sporting de Gijón en El Molinón de España, la historia se volvió a reptir.
Los molestos sonidos e insultos tuvieron como destino a un compatriota, Joffre Guerrón.
Al escuchar este ruido, muestra evidente de racismo, el futbolista recordó a su país natal y no precisamente parar extrañarlo.
El delantero prefiere no victimizarse: “Me dijeron cosas que acá en Ecuador también he escuchado”, cuenta tranquilo.
Guerrón no olvida las muestras de rechazo que recibió cuando buscaba un espacio en equipo de Edgardo Bauza: “En Liga también tuve esos problemas, a veces la hinchada no entiende”, añade. Sin embargo, se siente contento porque, al final, supo imponer sus condiciones y calidad.
Joffre ni quiere repetir las palabras ofensivas que a lo largo de su carrera ha recibido por el hecho de ser de etnia negra.
Pero sí tiene presente cuándo es más factible escuchar estos insultos: “pasan cuando un jugador hace cosas diferentes y el equipo está perdiendo”.
No lo dice, pero su cara de impotencia pide justicia.
Sin embargo, esto no ha sido un pretexto para que siga demostrando su saber y su calidad en el terreno de juego.
Quiere sentirse en completa paz. Sobre todo, porque se siente respaldado por su club ante este ataque.
“Quedo contento por las acciones que ha tomado el Getafe. Estoy de acuerdo que les hayan suspendido al otro equipo”.
El delantero no pierde el carisma que lo caracteriza, más allá de esta situación conflictiva que él bien sabe que no lo afecta.
“Estamos contentos por haber empezado bien la temporada. Allá me encontré con un buen grupo”, dice.
El técnico ibérico Víctor Muñoz, le ayuda a seguir adelante, Fue una de las primeras voces de respaldo que recibió. “Se acercó para recordarme que estas cosas son siempre así, que lo mejor es ignorarlas y quedar tranquilo”.
Lo mismo sucedió con sus compañeros. Sintió especial solidaridad de Ikechukwu Uche, nigeriano, otro negro del equipo.
Ya está prevenido. “Uno no sabe cómo son las hinchadas por allá, pero esto sirvió para irlas conociendo un poco más”.
Pero, borrón y cuenta nueva. Guerrón quiere que esta sanción sirva y que el cáncer del racismo sea extirpado del fútbol.
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Una cruzada general |
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Hasta en Ecuador ha pegado el rechazo al racismo en las canchas. Basta recordar lo que sucedió hace algunos meses, en el estadio Monumental, cuando la hinchada de Barcelona fue advertida por gritos hostiles en contra de John Cagua, jugador del Quito. En España, el caso de Guerrón no fue aislado. El camerunés Samuel Eto’o ha sido uno de los más hostilizados por las hinchadas de la península ibérica. Eto’o, en algunas ocasiones, ha amenazado con irse del país si es que siguen metiéndose con su color de piel. La Federación Española ha llegado a multar en varias ocasiones por cánticos en contra de jugadores de etnia negra. El Sporting de Gijón, por lo sucedido con Guerrón, fue castigado con USD 4 mil. |
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