Septiembre 23, del 2008
Las compañías aéreas nacionales aguantan y aplican varias estrategias.
La industria aérea no está libre de vivir una crisis. El alza de combustibles, el debilitamiento del dólar y la dura competencia entre las aerolíneas son factores que las presionan en extremo.
Y de ese lío no están a salvo las compañías nacionales. Sus principales obstáculos: incremento en los precios de arrendamiento para los espacios aeroportuarios, pues cada vez que usan la pista del Mariscal Sucre tienen que pagar por el aterrizaje, luces, aparcamiento, mangas e incinerador, entre otras.
También hay que sumar los elevados costos de los repuestos y mantenimiento de los aparatos, todo dado por la escalada de la demanda mundial.
Por tal motivo, las compañías aéreas nacionales Aerogal y Tame le apostaron a la apertura de nuevas rutas. Además, alianzas con entidades de turismo, aerolíneas internacionales, los planes corporativos y la acumulación de millas.
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Más accidentes de los Fokker F28-4000 |
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1981 7 de octubre, en Holanda. Poco después del despegue, un avión se encontró con un tornado, por lo que un ala se rompió. Cuatro tripulantes y 13 pasajeros murieron.
1989 25 de noviembre, en Corea del Sur. El avión se estrelló luego de despegar por una falla en su motor izquierdo, debido a falta de mantenimiento. No hubo muertos.
1992 22 de marzo. En EE.UU. un avión se estrelló tras despegar por una capa de hielo que se formó en las alas. Murieron tres tripulantes y 24 pasajeros.
1994 1 de julio. En Mauritania, un avión rompió su tren de aterrizaje y se salió de la pista durante una tormenta de arena. Cuatro tripulantes y 76 pasajeros murieron. |
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Otra estrategia: intensificación de mercados internacionales. Perú, Nueva York y España son los siguientes destinos en la mira de las aerolíneas nacionales. Todo para frenar la crisis.
Pero también hay otra estrategia que últimamente se está aplicando: bajar los sueldos mensuales de los pilotos y la preocupación del gremio es evidente, asegura Juan Ortiz, de la Federación de Tripulantes Aéreos.
El profesional menciona que la compañía Lan Chile, por ejemplo, paga un sueldo promedio de USD 3 500 a 4 000 a cada uno de sus pilotos; en cambio, las compañías nacionales Tame, Ícaro y Aerogal se quedan en alrededor de USD 2 500. Es que la consigna es bajar costos.
Todo el sector de compañías aéreas es plenamente consciente de las dificultades que está comenzando a atravesar. Y, como dice Ortiz, una buena opción sería asociarse una con otra.
Al momento hay empresas que están volando con código compartido, como es el caso de Tame con Saereo.
Con ello se intenta evitar el colapso que ya ha sido anunciado por la Asociación de Aerolíneas Europeas (AEA), que representa a 33 de las mayores empresas del ramo.
Efectivamente, la semana pasada aseguró que las pérdidas para la mayoría de las aerolíneas del mundo, durante el 2009, ya está cantado y hay que trabajar para frenar esas pérdidas.