Noviembre 14, del 2008
El último disco de Mamá Vudú ha aprendido de las virtudes y los defectos que este grupo ha cometido tras siete trabajos lanzados.Por eso, su guitarrista y vocalista Edgar Catellanos, denomina a Mapa de ruido -último disco de Mamá Vudú- como “La marca de la madurez del grupo adquirido tanto artística como personalmente”.
El objetivo principal de esta banda es la consecución de un sonido personalizado, propio, que no responda a fórmulas comerciales que masifiquen la música.
Mapa de ruido lo consigue a través de las guitarras, rítmicas especialmente, en las cuales radica la marca sonora que hace más identificable a su sonido.
Otro elemento que concreta este cometido es la electrónica que, dirigida por el productor Daniel Pasquel, lo dota de una recursividad que se complementa con la inclusión de Francisco Charvet, tras años de tocar sin bajista.
Castellanos no quiere homogenizar su base de seguidores pero si ampliarla. “Ellos (los fans), tiene un gusto determinado por cada disco nuestro, por eso si un trabajo implica el alejamiento de unos, por otro, nos reporta seguidores jóvenes, que es el público que más a ido a nuestros últimos shows”. Esto evidencia su alcanze a varios gustos.
Más allá de esto, la sensibilidad es el elemento extramusical que rige su obra discográfica. En Mapa de ruido, se manifiesta en los temas Viamedia, Radar o Alta saturación.
Tras 15 años de hacer música, Mamá Vudú considera como su mejor logro el hecho de haberse mantenido según los objetivos que se impusieron al inicio, entre los que prima la honestidad musical.
Esto también es una convicción, la cual es necesaria para adentrarse en cualquier aspecto del mundo del rock. Por esto, hay que escuchar Mapa de ruido, por que lleva una convicción musical inalterable durante 15 años.