Septiembre 30, del 2009
‘Por el diálogo todo, por la fuerza nada”. Esa es la nueva frase que emplea el Gobierno, en boca del Presidente, en sus mensajes para referirse a los paros. Hay quienes la creen poco sincera.Ignacio Pérez, presidente de Expoflores, sostuvo ayer en Radio Quito-Platinum que hay un malentendido desde el Gobierno de lo que significa diálogo. “No es conversar del tema, que cada uno emita una opinión y que la autoridad al final salga y haga, perdonen la expresión, lo que le da la regalada gana”, dice Pérez. Y sigue:
“Dialogar es compartir diferentes criterios y conseguir un propósito: una ley, unas acciones de consenso y se llegue a un punto final con éxito, del cual todo el mundo quede empoderado”.
En mayo de 2008, cuenta , presentaron al Presidente propuestas. Nada ha pasado con ellas, afirma.
Él reconoce que hubo talleres, consejos consultivos, comisiones, pero que dejan como resultado una acumulación de problemas sin resolver. “Eso no es un diálogo, es perder el tiempo en conversaciones improductivas”.
En el mismo foro radial, Enrique Astudillo, presidente de la Confederación de Comerciantes Minoristas, dijo que el diálogo del que habla el Gobierno es en realidad un monólogo. “Dentro de eso, lo que más nos preocupa es que no nos escucha”, dijo y puso un par de ejemplos.
“Hace un año, con el problema del RISE, por escrito pedimos una audiencia con el Presidente para hablar de eso y hasta ahora estamos esperando esa respuesta.
Con La Ley de Defensa del Comercio Minorista, que se trataba en la Asamblea, ocurrió esto, según Astudillo:
“Un partido presentó un proyecto. Hicimos talleres con los asambleístas de la Comisión de lo Laboral y Social. Hicimos talleres en algunas provincias y cuando ya estaba terminado el informe final de la comisión, vino la presidenta Betty Amores y presentó un nuevo proyecto, supuestamente consensuado con la Presidencia de la República.
“Cuando ya estaba este proyecto listo para aprobarse, y ojo que no estábamos de acuerdo con ese, el ministro Patiño vino y también lo boicoteó: reunió a los asambleístas de A. País en una sala y no dio el quórum”.
Por todo eso, dice, hay que llegar a extremos para poder conversar.
Pérez, quien no se muestra a favor de los paros, considera que la actitud del Presidente es la que tiene que cambiar para salir de esta situación conflictiva.
Para ilustrarlo, Pérez toma un ejemplo: “Sale Marlon Santi (presidente de la Conaie), con quien no estoy de acuerdo, y el Presidente lo califica de poncho dorado, pelucón por el pelo largo… no puede ser que el insulto sea la tónica, en vez del consenso”.