Noviembre 6, del 2009
Cuando corrían 80 minutos y Liga ya ganaba 2-1, desde la general sur de Casa Blanca se escuchó un grito que conmovió.
“Volveremos volveremos, volveremos otra vez, volveremo’ a ser campeones, como la última vez...”, era la Muerte Blanca, pidiendo a todo pulmón, otro título a sus jugadores.
Y ellos lo entendieron. Al final del cotejo, los dirigidos por Fossati se dieron el tiempo para agradecer con aplausos a los cuatro costados de Casa Blanca.
Es que la hinchada blanca fue, como sucede en esta clase de partidos, la mejor ayuda para esos guerreros que la pelean en la cancha.
Cuando la U estaba abajo en el marcador, el nerviosismo también se tomaba las gradas, aunque sin llegar a desesperar.
Los seguidores albos sabían que Liga es un equipo de jerarquía y que se prende con una chispa. Precisamente, al inicio del segundo tiempo los hinchas soplaron esa llama para que el equipo levantara cabeza.
“Los vagos me enseñaron a quererte… a alentarte siempre hasta la muerte” retumbaba en Ponciano minutos antes del empate.
Y los goles llegaron y con ellos el alivio. Esos hinchas que pintaron de blanco el escenario de Ponciano, sabían que su alegría estaba en los pies de Bieler, en la cabeza de Espínola o en la entrega de Vera. No se equivocaron.
Al final, los cerca de 30 mil liguistas que llegaron al estadio blanco agradecieron, pero también exigieron.
Los jugadores saben que sus hinchas ya no se conformarán con una semifinal y ahora, como inmortalizó Edgardo Bauza en 2008 “para sacarnos de la Copa, nos van a tener que matar”.
En este nuevo sueño copero aún falta camino por recorrer y hasta el mismo uruguayo Jorge Fossati lo reconoció en el camerino.
“Muchachos, estuvo muy bien lo de esta noche. Vamos a pelear en los dos frentes, pero tenemos que ir paso a paso”, palabras más palabras menos describió Claudio Bieler la charla del entrenador tras el partido.
Por ahora muchos prefieren no ilusionarse, pero algunos (sobre todo los que no estuvieron en el título de la Libertadores 2008), se mueren de ganas por levantar esta Copa.
“Lo estamos disfrutando, vamos a jugar una semifinal y tenemos que ser inteligentes. Liga no se conforma con esta victoria, queremos la final”, le dijo Ulises de la Cruz a ÚLTIMAS.
Otros en cambio, ya con la experiencia del año pasado, prefieren evitar micrófonos, autógrafos y fotos.
Entre ellos, Norberto Araujo, José Francisco Cevallos y el mismo Enrique Vera que no pudo despistar a los hinchas que lo persiguieron hasta que abandonó el estadio en su auto.
Los que se siguen dando el placer de soñar son los hinchas del equipo que quiere volver a ser el ‘Campeón de América’. Y cómo no se van a ilusionar, si ‘La otra mitad de la gloria’ está a la vuelta de la esquina.
La gente no olvidaMientras muchos hinchas se abrazaban y festejaban la clasificación, a otros pocos se les pasaba por la mente un día como ayer, pero hace nueve años atrás.
Es que en esa misma cancha, donde Liga ayer dio vuelta al marcador ante Vélez y se clasificó a la semifinal de un torneo internacional, le dijo adiós a la Serie A en el campeonato de 2000.
Quizá por eso, para algunos, el triunfo fue más especial y hasta llegaron a las lágrimas de la emoción.
Es que el 5 de noviembre de 2000, Liga recibió un golpe tremendo, uno de los más duros de su historia.
Ambos hechos quedaron marcados en la memoria de los azucenas, que una vez soñaron con el regreso a la Serie A, y ahora la Copa Sudamericana les vuelve a quitar el sueño.