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Creen que ellas son anormales, que han llegado para perturbar la paz de los ecuatorianos y que la niña que han concebido es más peligrosa que el sarampión y el tétanos juntos. ¡Jesús!
Dos mujeres vestidas de blanco, aseguran que Satya, hija de Nicola Rothon (quien concibió a la niña por inseminación artificial) y su pareja, Helen Bicknell, sembrará confusión en decenas de niños.
Un aire apocalíptico se respira entre los seguidores de la Red Pro Vida y Familia. El pasado 4 de mayo, decenas de personas de la Red, acudieron a las afueras del Palacio de Justicia de Pichincha para pedir a un juez de lo penal que no permita que Satya exista legalmente con dos madres. “¡Ellas son extranjeras, fuera!”, gritaron los Pro Vida cuando se enteraron que la audiencia había terminado y que Nicola, Helen y Satya estaban a punto de salir, luego de pedir ante un juez de lo penal un amparo que permita que Satya sea inscrita en el Registro Civil.
En aquella audiencia Nicola y Helen contaron al juez que han invertido todos sus ahorros en hacer una vida acá y que Satya tiene abuelos, tíos, primos, aglutinados en dos familias que esperan conocerla en Inglaterra, pero mientras ella no exista legalmente, no podrá salir del país, entre otras cosas.
Isabel María Salazar, de la Red, no concibe la felicidad completa sin un hombre en casa. La Red mostró carteles con una suerte de ecuaciones de la felicidad e infelicidad: mujer, más hombre, igual niña; mujer, más mujer, igual nada; tres rostros de mujeres sobre la leyenda: “no es familia”. Salazar habló de la identidad paterna. Entremos en las preguntas y respuestas: ¿La identidad paterna es obligatoria? “Todos los ecuatorianos tienen un papá... no voy a decirle a mi hija que ha nacido de dos mujeres porque eso no es posible”, asegura la mujer.
En la edición del pasado 19 de abril, este Diario recogió las declaraciones de Nicola y Helen: “Claro que le explicaremos todo. Le contaremos cómo es la inseminación y del joven (que hoy tiene 23 años y al que no le interesa ser padre) que es su... tío, con el cual han quedado de acuerdo en que sí puede ver a la niña, dicen las voces de Nicola y Helen”.
Cecilia Páez, también de la Red, explica cómo se dará la cadena de confusiones: “La niña va a traumarse… va a ver que los otros niños tienen papá y ella va a decir: ¿dónde está mi papá?... va a afectar al grupo... va a confundir... los papás de los niños normales van a impedir que (sus hijos) se lleven con la niñita”. ¡Por Cristo!, no sabía que las familias que no tienen padre son “anormales”. Doña Ceci agrega: “No, son normales, pero esto es una distorsión, no es normal la unión de dos mujeres y dos hombres… estamos desfigurando lo natural”, dice Páez.
Volvamos con Salazar. ¿En qué afecta que inscriban a la niña con dos madres? “En nada, ¡mientras no se metan con nuestras leyes!... La ley dice lo que somos los ecuatorianos”. ¿La ley dice que los ecuatorianos son intolerantes con las nuevas familias?
¡Mañana es todo! Los argumentos en favor y en contra de la existencia legal de Satya iban y venían en la sala de audiencias. La pregunta del millón fue: ¿está en debate los derechos de Helen y Nocola, o los derechos de Satya? Bernardo Crespo, representante de la Procuraduría, puso la polémica: “los homosexuales no pueden tener familia”. “La niña tiene que ser representada por un tutor” y la unión de hecho cobra sus derechos al cabo de dos años, dijo.
Se tiene previsto que mañana se conozca qué resolvió el juez en el caso de Satya. Escenario uno: el juez podría decir que esto no es de su competencia. Karen Barba, de la Fundación Causana, dice que de ser así seguirán apelando ante una corte constitucional. Escenario dos: el juez podría dar paso al amparo, ante lo cual quedará demostrado que: ¡madre: no solo hay una!
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