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Hasta más de dos horas para llegar de Quitumbe a Miraflores. Un bus del Corredor Sur Occidental, un auto particular y un bus convencional, en la misma ruta.
Cual carrera en el hipódromo, pero en lugar de caballos una unidad del Corredor Sur Occidental, un carro particular y un bus tradicional. Un, dos, tres, fuera...
Tres periodistas se embarcaron en el viaje desde Quitumbe a Miraflores, para determinar quién llegaba más rápido, cada uno en un vehículo. Antes de contarle el resultado, puede hacer sus apuestas.
Mientras, a las 07:35, uno de ellos se embarcaba sin mayor problema en el Corredor y en menos de dos minutos consiguió asiento y dejó la terminal; el otro salió cómodo en un carro particular; el tercero, penaba por conseguir un bus convencional.
Para el primero, al ritmo de Leo Dan, el Corredor era una maravilla, hasta pasó saludándole al compañero que aún esperaba un bus fuera de la estación. En dos minutos estuvo en la primera parada y a las 07:44 ya había pasado cuatro andenes.
Hasta tanto, la realidad era otra para quien buscaba una de las unidades que no entraron al grupo de las 270 que integran el sistema. Ya eran las 07:47 y nada que asomaba un bus para llegar hasta Miraflores.
Hasta La Marín, eran las únicas rutas a la vista. A las 07:49 no le quedó más que, con mochila del D. Quito al hombro, caminar hasta la av. Mariscal Sucre. Ya en la Mariscal, la suerte no fue mejor, resignado a no ver pasar, ni por casualidad, un bus hasta Miraflores, se embarcó en uno hasta la Villa Flora, donde al fin, a las 08:55, partió hasta Miraflores.
Si se preguntaba dónde quedó el compañero que salió en carro particular, pues voló: en 20 minutos estuvo en la Rodrigo de Chávez, no hubo nada de tráfico y creyó que la competencia era suya.
De vuelta al Corredor, el camino despejado quedó atrás, la alegría de los pasajeros fue reemplazada por: "Mejor me iba a pie".
No crea que al del auto le fue mejor. Cuando llegó a la Necochea vio una fila de automóviles sin fin. Para el primer competidor, para que el bus avanzara dos metros -hacia la parada de La Magdalena- pasaron siete minutos.
Al pasar el redondel de Miraflores, a las 09:13, al conductor no le quedó más que abrir la puerta derecha y dejar bajar a la gente.
Ya en la parada del Hospital del IESS, todos abajo y cual terminal de pueblo, una mujer gritaba: ¿quiénes van a La Vicentina?, venga a El Dorado...
En el bus convencional, el tercer competidor no llegaba ni a San Roque. Y para saber quién fue el ganador, mire la infografía.
La respuesta Y mientras el dolor de cabeza se les pasa a los reporteros y a los vecinos, el Municipio respondió que se ejecutarán medidas para mejorar la operación del Corredor: se reforzará el control del tránsito y se sincronizarán los semáforos.
Además, que habrá contraflujo en la av. Velasco Ibarra (entre El Trébol y La Vicentina), más información sobre vías alternas y que se afinará el despacho de las unidades.
Como otro remedio para el caos y para que los competidores no tarden casi dos horas en el recorrido previsto para 50 minutos, el Cabildo recomienda salir más temprano.
¿Qué mismo cree que es lo que falla en las vías que conectan con la av. Mariscal Sucre? Déjenos su comentario
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