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Hay desconfianza en el manejo de las especialidades. Se exige calidad.
Después de que el régimen evaluara a profesores y trabajadores judiciales, es el turno de los médicos. Así lo dispone el artículo 104 de la Ley de Educación Superior. Allí se delega al Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de Educación Superior (Ceaaces) desarrollar “un examen de habilitación para el ejercicio profesional en aquellas carreras que pudieran comprometer el interés público, poniendo en riesgo esencialmente la vida”.
Hay desconfianza Carlos Figueroa, secretario general de la Federación Médica Ecuatoriana, considera que el examen es un nuevo chivo expiatorio para tapar la continua crisis hospitalaria que se vive en el país. “Ni declaratoria de emergencia, compra de equipos y extensión de horarios de atención funcionaron, entonces quieren culpar al médico y quitarse la responsabilidad”, asegura.
Para Figueroa, la autoridad descarta la importancia de las especialidades. Hay temas que se manejan ‘al hilito’ pero otros no. “Es como si a un bachiller de química le tomaran un examen de análisis sintáctico (gramática)”, explica el secretario. A eso se añade la experiencia particular de cada uno de los doctores, así como la preparación que no es homologada en las universidades.
Sobre este punto, Stalin Villegas, presidente de la Asociación Estudiantil de la Escuela de Medicina de la Universidad Central, opina que es una cuestión dura porque las oportunidades de seguir estudiando son limitadas. “No todos tienen recursos para posgrados o cursos continuos”, insiste.
Dar para recibir Antes de evaluar se debería garantizar al estudiante la calidad de la educación que se le brinda, dice el universitario Villegas. Él señala que en la Facultad de Ciencias Médicas solo en los últimos dos años se depuraron las materias. Eso hace que desde ya se vean ciertos vacíos en las últimas promociones.
Posibles riesgos Aún así, médicos y estudiantes dicen no temer a la prueba, pero sí el que se inicie una persecución y salida de especialistas y afectación a pacientes. Para los universitarios el miedo es que se les pueda categorizar y estigmatizarles como a las instituciones tipo E.
Sin respuesta Con carta en mano, Figueroa indica que no se han reunido con las autoridades pese a solicitarlo desde el 30 de abril. ÚLTIMAS intentó contactar al presidente del Ceaaces, Guillaume Long, pero estaba fuera del país en un congreso.
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