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Bolívar Martínez cuenta la odisea que pasó desde que, por error, le cobraron el valor del tributo del 2006. El Municipio explica qué hacer en casos similares.
Aún indignado, Bolívar Martínez busca el comprobante del pago del Impuesto Predial de este año. Todavía no puede creer que durante más de cuatro meses ha intentado resolver un problema que ni siquiera él lo generó. “Aquí esta”, dice don Bolívar y con sus manos algo arrugadas por el paso de sus 68 años muestra una factura de USD 120. Corresponde al pago del Predial de su vivienda, ubicada en el sector de Calderón, una cantidad mucho mayor a la del 2011, que fue de USD 44,10.
“El 15 de enero de este año fui a Servipagos a cancelar el Impuesto, por si las dudas llevé USD 80. ¡Oh sorpresa, me pidieron cuarenta más”, cuenta. Como no tenía más dinero, pues vive de su jubilación, que es de USD 430, regresó a su casa. Luego de un mes, logró reunir la cifra y se dirigió a la Administración Zonal Eugenio Espejo, en donde le informaron que el valor era alto debido a un adicional de USD 80, correspondiente al Predial del 2006 que no había cancelado.
“Aunque ya estoy viejito, aún recuerdo las cosas y yo sí cancelé el impuesto. Luego encontré el comprobante”, cuenta el afectado. En marzo, señala, con documento en mano, acudió nuevamente a la Administración, pero le respondieron que como ya estaba emitida la nota de crédito tenía que pagar y luego reclamar. “Ahí comenzó mi odisea”, asegura. Y es que según él, la cajera le envió a hablar con un funcionario de la Administración, quien le respondió: “¿Qué hace aquí? Luego le informó que su reclamo debe hacerlo en el departamento de Catastros de la Administración Zonal Calderón.
De lado a lado Al día siguiente, asegura, fue al lugar y otro empleado le volvió a preguntar: “¿Qué hace aquí?” y luego le envió a la caja 5, y de esta a la 6... “Nadie me daba una respuesta. Yo sufro de hipertensión arterial y enfisema pulmonar y no puedo estresarme ni caminar mucho porque me falta el aire”, cuenta. Así hasta que, por fin, un funcionario le explicó que debía realizar el reclamo en el Municipio. Cansado y enojado regresó a su vivienda a ponerse oxígeno y descansar.
Un mes después, prosigue con su historia, acudió al Centro y una vez más tuvo que pasearse por varias ventanillas, hasta que una persona le informó que debía acudir a la Dirección Financiera con una solicitud. Finalmente, su reclamo fue presentado el 3 de abril de este año, pero hasta ahora no tiene respuesta.
La autoridad Según Edwin Palma, encargado de la Dirección Metropolitana Tributaria, el problema de don Bolívar se registró porque el año anterior se inició una migración de datos. “No es un problema común, solo un 0,3 % de personas puede tener este inconveniente”, añade.
Eso sí, asegura que en esta semana el inconveniente será resuelto, aunque el valor no será devuelto en efectivo, sino en una nota de crédito que podrá utilizarla para pagar otro trámite Municipal. Una respuesta que alienta a don Bolívar, quien asegura: “Es lo mínimo que pueden hacer”.
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