|
Hay varias alternativas. Tres expertos en seguridad lo analizan. El objetivo: disminuir el riesgo de asaltos.
Hay temor. El asalto ocurrido en el Quicentro del Sur la semana pasada, en donde un hombre perdió la vida en medio de una balacera mientras usaba las gradas eléctricas, dejó a los quiteños con una sensación de inseguridad.
Ver a varios hombres armados custodiando decenas de miles de dólares por los pasillos de un centro comercial o de una concurrida avenida, a hora pico, pone sobre la mesa varios aspectos con respecto al mecanismo de traslado de valores con los que se manejan las empresas.
Solo en Quito existen más de 350 oficinas bancarias que necesitan trasladar sus valores. Es decir, se realizan más de 500 movimientos diarios de fuertes sumas de dinero. Así lo explica Pablo Córdova, presidente del Comité de Seguridad Bancaria de la Asociación de Bancos Privados.
"La banca está muy preocupada por lo sucedido. Hemos sugerido ciertas medidas tanto a los centros comerciales como a las empresas de transporte de valores que podrían mejorar estos mecanismos y devolverle seguridad a la gente", señala Córdova.
En otros países el uso de traslado de valores dentro de centros comerciales tienen zonas seguras específicas, es decir, callejones internos, donde no existe el acceso público.
"Los bancos podrían estar en una misma zona dentro de un centro comercial. Así como hay un área de comidas, podría haber un área financiera", sugiere. En el país, tampoco hay una zona específica para que se parqueen los blindados. Ese vehículo se estaciona donde le es posible, poniendo en riesgo a los transeúntes y a otros autos.
Con eso coincide Ricardo Camacho, consultor en temas de seguridad. "El ver un blindado en la vereda o una tripulación fuertemente armada, llevando altas sumas de dinero, intimida y pone nerviosa a la ciudadanía. Qué tal si sucede algo, yo tropiezo, topo a esa persona y se le escapa un tiro. Deberían manejarse en un espacio distinto", señala. Otro de los aspectos que según Camacho se debe tomar en cuenta es la capacitación del personal que trabaja en entidades de seguridad. "En el país, hay 120 000 guardias de seguridad privada y 100 000 hombres entre policía y fuerzas armadas.
Para que un soldado o policía pueda desempeñarse como tal, debe estudiar, al menos un año, mientras que un guardia no siempre recibe preparación. En el 80% de los casos solo necesita el uniforme", señala y enfatiza que el Estado debe retomar el control y capacitar a las empresas de seguridad.
Tanto Córdova como Camacho coinciden en que hay que establecer horas específicas para el traslado de valores, fuera del horario de atención al público.
Córdova explica que si se lo hace, la infraestructura de seguridad del centro comercial estaría enfocada a un número pequeño de personas, más control, más cuidado y más prevención y enfatiza que se debe buscar una alternativa sin afectar al cliente.
Asimismo, recomienda a las empresas de transporte de valores que revisen sus procedimientos de prevención, de operación y de manejo de crisis, pues deberían saber cómo reaccionar en caso de emergencia para no poner en riesgo a las personas.
Para Juan Carlos Rueda, comandante del Distrito, el apoyo de la Policía es fundamental. "Estamos dispuestos a capacitar al personal y a brindar nuestro apoyo de manera desinteresada. Si nos ponemos de acuerdo, podríamos brindar mayor resguardo en las zonas donde se hacen los traslados", explica Rueda y enfatiza en que el principal bien que se debe cuidar no es el dinero (que usualmente está asegurado), sino la vida humana.
|