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Policía y Bomberos dan más detalles sobre jóvenes quemados en Guápulo.
El padre de Joffre R. conserva la esperanza. Los últimos ocho días los ha pasado encerrado en un hospital cuidando a su hijo. Ha sido una semana difícil para la familia. El joven sobrevivió al ataque del sábado pasado en Guápulo y por ahora se recupera de las quemaduras de tercer grado. “Está consciente y ya mueve los dedos. Mañana le harán una nueva limpieza. Dios quiera que los doctores no tengan que amputarle los pies”, explica Luis.
Minutos previos Mientras Joffre intenta reponerse de la agresión en la Unidad de Cuidados Intensivos de una casa de salud, la Policía investiga qué mismo ocurrió la noche de aquel viernes 22. Las pistas no son claras. Hasta ahora tan solo se conoce lo que pasó los minutos previos a la agresión. La mañana de ayer, la Policía, junto con moradores de Guápulo, mantuvieron una reunión en la Casa Comunal del sector. Allí, Bolívar Tello, comandante del Distrito Manuela Sáenz, reiteró que los policías brindaron los primeros auxilios a los dos jóvenes.
Durante la charla se precisó que Joffre y su amigo David M. -quien falleció el lunes pasado por las lesiones- fueron hallados semidesnudos cerca de un terreno baldío de Guápulo. Al parecer, habían sido víctimas de un asalto. Estaban a unos 500 metros de la UPC de la zona. “Los agentes llamaron alrededor de las 23:45 a la Unidad de Emergencia del 911. Los paramédicos acudieron al lugar, pero por el estado de embriaguez en el que se encontraban (los jóvenes) no pudieron trasladarlos a una casa de salud”, indica Tello.
El 911 solo pudo llevar a los dos muchachos hasta la plazoleta de Guápulo. Los abrigaron y se retiraron. Eran las 00:39 del sábado, según el parte realizado por los paramédicos. Mientras tanto, los agentes de la UPC salieron a un patrullaje. “Estaban retirando libadores en el sector de La Tolita”, precisa el comandante. Durante la ronda de vigilancia, los uniformados vieron que había llamas en la zona de la plazoleta. Cuando subieron al lugar encontraron a los jóvenes quemados.
¿Seguros? La versión de Tello coincide parcialmente con la de Éber Arroyo, Comandante General del Cuerpo de Bomberos del D.M.Q. Arroyo indica que la Central recibió la llamada de la Policía a las 23:42. Cinco minutos después, una ambulancia llegó a la av. De los Conquistadores. Según el examen de evaluación, los paramédicos encontraron a Joffre y David bajo los efectos del alcohol, pero no estaban drogados o heridos.
“Los muchachos incluso opusieron un poco de resistencia (a la atención). Se movían. Estaban en condiciones normales”, afirma. En esas circunstancias, el 911 puso a cargo de la Policía a los muchachos. “Nosotros les dejamos en un sitio seguro. Qué más sitio seguro que dejarle en la Policía”, expresa Arroyo.
Además precisa que la ambulancia actuó bajo los protocolos normales. Es decir, si una persona en estado de embriaguez no está herida no se la puede llevar a un hospital. Tello advierte que luego de que los uniformados encontraron a los jóvenes quemados, llamaron nuevamente al 911. “Por los auxilios que hay el fin de semana, el 911 no había tenido ambulancias disponibles, por lo que los policías los trasladaron al Hospital Eugenio Espejo”, manifestó Tello.
Arroyo desmiente esa versión y aclara que en la Central del 911 no volvieron a recibir ninguna llamada de socorro.
Mientras se aclara el caso, Juan Carlos C. sigue a la espera del informe médico que indique las razones de la muerte de su hijastro. La gente de Guápulo también aguarda impaciente las investigaciones. No quieren que su barrio sea tachado de inseguro y niegan que hayan sidos ellos los que los quemaron.
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