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Niño de nueve años falleció por la explosión de un neumático. Ocurrió en la Ciudadela del Ejército. El tío del menor, quien inflaba la llanta cuando ocurrió el hecho, resultó herido.
Al escuchar la fuerte explosión y ver una sombra volando por el aire, Luis P., salió del bus del que es chofer a ver qué había sucedido. Tendidos sobre la vereda de la calle Huayanay Ñan, encontró a Segundo C., de 23 años, y al sobrino de 9 años de este, sangrando profusamente.
Luis pidió auxilio a las personas que caminaban por esa calle, ubicada en la Ciudadela del Ejército, en el sur de la capital. Justo en ese momento, un policía a bordo de una moto que circulaba por la vía fue alertado por una moradora de lo ocurrido.
Le dijo que en una vulcanizadora había explotado una llanta y que dos personas quedaron heridas. Otros vecinos llamaron al 911 y a los pocos minutos llegó al lugar una ambulancia. Sin embargo, los paramédicos del Cuerpo de Bomberos solo pudieron constatar el deceso del menor de 9 años.
Su tío, quien aún estaba con vida, fue trasladado al Hospital Eugenio Espejo con politraumatismos, una fractura en el fémur derecho y un trauma en su oído derecho. El hombre quedó con custodia policial. El hecho ocurrió a las 10:00 del domingo.
¿Mucho aire? Luis P. contó a los agentes que a esa hora había llevado el bus del que es chofer a la vulcanizadora de Segundo, para que este parchara una llanta.
El hombre, dijo, sacó el neumático con su ayuda y lo pusieron sobre la acera de la calle Huayanay Ñan. Luego, contó, Segundo tomó la llanta y empezó a introducirle aire para ver dónde estaba el hueco.
Luis, dijo, subió al bus a esperar y al poco tiempo escuchó el estruendo. Luego de una audiencia pública realizada en el Hospital Eugenio Espejo, un Juez dispuso la libertad del herido y que se retirara la custodia.
Audiencia
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