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Hace algunos días acudí a la Subjefatura de Tránsito de Sangolquí a enfrentar el tormentoso trámite anual de revisión vehicular. Los empleados comienzan a llegar a las 08:00, la atención se inicia pasadas las 08:20.
No existe un turno conforme uno llega sino que abren las puertas y todo mundo corre desesperadamente a tratar de ganar el mejor puesto posible. Hay gente que llega temprano y muy disimuladamente vende su lugar en la cola.
Hay gente que ya se encuentra adentro, al preguntarles contestan que ellos han entrado a las 06:30, y que por eso están sus carros en el interior, listos a ser revisados.
En la columna para la revisión de documentos, en lugar de avanzar el usuario retrocede: algunas personas se infiltran habiendo llegado más tarde.
La revisión se la efectúa de tres en tres, puesto que el espacio es tan reducido que no caben más vehículos, los otros pocos espacios destinados para los vehículos a ser revisados están ya ocupados por aquellos privilegiados que han pasado a las 06:30.
Toca ir a las ventanillas, solamente atienden dos. La excusa bien conocida de "no hay sistema" está presente aquí también. Carlos Vallejo S.
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