Vida Sana
29 de agosto de 2017 12:38

La vitamina C, aliada contra la leucemia 

Un estudio reciente reveló que el consumo de vitamina C puede ayudar a prevenir el desarrollo de cáncer de sangre.

Un estudio reciente reveló que el consumo de vitamina C puede ayudar a prevenir el desarrollo de cáncer de sangre.

Infobae - Red de Noticias Albavisión

Un equipo de expertos de la Universidad Southwestern (Texas, EE.UU.) halló en el nutriente un mecanismo molecular que podría contribuir a explicar un vínculo entre los bajos niveles de ascorbato y el desarrollo del cáncer de sangre, ya que puede impedir que las células madre de la leucemia se multipliquen, bloqueando su progresión.

En un estudio en ratones genéticamente modificados, observaron que la clave está en una enzima, denominada Tet metilcitosina dioxigenasa 2 (TET2), y en la capacidad de la vitamina C para provocar la maduración y la muerte de las células madre defectuosas de la médula ósea. El ácido ascórbico impide que estas células se multipliquen, un proceso que hace que el organismo sea incapaz de producir glóbulos blancos normales, que el sistema inmunológico necesita para combatir la enfermedad.

Los resultados del experimento, publicados en la revista Cell, también expusieron las propiedades del nutriente para suprimir el crecimiento de las células madre de cáncer de leucemia -procedentes de pacientes humanos- implantadas en ratones. La conclusión a la que arribaron es que la formación de la leucemia en esos animales puede reducirse si se administran niveles más altos de ascorbato.

La vitamina C es conocida por su efecto antioxidante que protege las células, previene enfermedades cardiovasculares y estimula la función inmunológica, aumentando los niveles de células que colaboran en la respuesta contra los virus y bacterias.

También conocida como ácido ascórbico, otra de las funciones que cumple es colaborar en el proceso de producción de colágeno, una proteína indispensable en la composición de tendones y ligamentos.

Los especialistas sugieren la ingesta de un vaso de frutos ricos en vitamina C (naranja, limón, entre otros) por lo menos tres veces por semana. Esto evitará que el cuerpo tenga una descompensación de este nutriente. También, mencionan que la ingesta diaria de ensaladas con hojas verdes ayuda a que el organismo se proteja de posibles agentes patógenos propios de la temporada.