Farándula
01 de octubre  17:35

La voz fresca del pasillo nacional 

Carlos Grijalva nació en Quito en 1974. Desde los 22 años se dedicó al rescate de la música popular del Ecuador y Latinoamérica. Foto: Fotograma

Carlos Grijalva nació en Quito en 1974. Desde los 22 años se dedicó al rescate de la música popular del Ecuador y Latinoamérica. Foto: Fotograma

Carlos Grijalva es delgado pero alto y fuerte, como un do de pecho. Joven pero viejo pasillero, este quiteño nacido en 1974 es uno de los artífices más sólidos de la música popular ecuatoriana actual y, en general, latinoamericana.

Es uno de los más conspicuos, constantes y tesoneros, además... Desde los 22 años, cuando dedujo que su camino no estaba en los debes y los haberes de la administración de empresas sino en los acordes, el ritmo y la armonía de las melodías de estas tierras: desde los bambucos hasta el tango, pasando por el albazo, la cueca y, obviamente, el pasillo, género del que es un ejecutor consumado.

Esta persistencia por el rescate de la música popular le ha hecho merecedor de muchos reconocimientos, como el que tuvo ayer en Manta junto a otros artistas de similar estatura.Le reconocieron por su disco ‘En clave Ecuador’.

Otra coyuntura que le cobija el pecho en este momento es ‘El abrazo’, un pasillo letra suya y música de Julio Andrade (su guitarrista y pana del alma) que aparece en la banda sonora de la película ‘Sin muertos no hay carnaval’, de Sebastián Cordero.

Para llegar a este nivel de reconocimiento general de su arte tuvo que remar fuerte y parejo, a veces contracorriente. Adquirió una licenciatura en música en la Universidad San Francisco y obtuvo títulos en canto, guitarra, armonía y dirección coral. Y con maestros de la talla de Mauricio Noboa, por ejemplo.
Los días cuando se abría paso sostenido solo en su timbrada y potente voz y a punte guitarreada están muy lejanos. También esas ocasiones de oro que le ofrecían gentes como el Gonzalo Proaño en su Café Libro o la invalorable ayuda de Daniela Barra en la grabación de su primer disco ‘Descubriendo’. Pero nunca los olvida. Nunca.