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10 de enero de 2019 16:13

El 2019 empieza con 16 Andotecas en Quito

Esta es la Andoteca que se ubica en la Coruña y Toledo, en La Floresta. Foto: Ana Guerrero / ÚN

Esta es la Andoteca que se ubica en la Coruña y Toledo, en La Floresta. Foto: Ana Guerrero / ÚN

Redacción Últimas Noticias
(I)

La Andoteca (biblioteca de calle) que se encuentra en el ingreso de la librería El Oso Lector terminó el 2018 y arranca el 2019 llenita de obras literarias. Las donaciones de libros han llovido. Solo en los primeros días del nuevo año ya han llegado 50 textos.

Libros de narrativa, infantiles, arte, fotografía, guías turísticas, revistas y más arribaron a la Andoteca del barrio La Floresta, en el norte de Quito. Esta es una de las que hay en la ciudad, como parte de la iniciativa que le apunta a motivar la lectura y que arrancó en el 2015.

Carolina Bastidas, propietaria de la librería y especialista en literatura infantil, comparte la alegría de ver la respuesta de la gente con la biblioteca de calle. Ella se unió a la propuesta hace tres años.

Bastidas cuenta que el espíritu navideño también llenó la biblioteca. Recuerda que solo en un día recibió unos 40 textos, en buen estado y de diferentes temáticas.

El ilustrador Santiago González es uno de los que acolitó con donaciones de obras de su autoría. Lo propio hizo la revista Terra Incógnita que, a finales de año, entregó ejemplares sobre biodiversidad del Ecuador y otras maravillas.

Las experiencias buenas se han multiplicado. Por ejemplo, recuerda la librera, hay un vecino del barrio que a diario pasa por el lugar, junto a sus tres perros. Se detuvo en la Andoteca y encontró un texto de Enrique Vila-Matas. La alegría del hombre ratificó las ganas de seguir firme con la iniciativa ciudadana.

Con decirle que un viajero canadiense que estaba de paso por Ecuador y que se dirigía a Perú, halló en la biblioteca una guía turística en inglés del vecino país del sur. Contento se marchó.

Bastidas se da el tiempo de hacer una selección de los libros que donan y los coloca en la Andoteca y va rotando los que quedan. Ha dado buen resultado. Otros días deja vacía la biblioteca, pero con una consigna clara: motivar a donar.

Así como hay quienes llegan a El Oso Lector con cajas llenas de libros, otros, calladito, abren la Andoteca y dejan su aporte. Las bibliotecas de calle son pensadas, precisamente, para que la gente no tenga que entrar a ningún establecimiento para tomar un libro.

En la Andoteca de El Oso ha mejorado la devolución de libros, pues, aunque no es una exigencia hacerlo, es importante que cuando termine de leer un texto lo regrese para que alguien más lo disfrute o, a su vez, puede donar otro.

Pero como en todo, también hay inconvenientes: en tres ocasiones hubo “cartoneros” y otra persona que se llevaron todos los textos de la biblioteca ubicada en la librería. No será rudito y ayudará a cuidar.

Gustavo Endara, de la iniciativa ciudadana Andotecas, recuerda a la comunidad que en Quito hay 16 mobiliarios. Están en sitios como el parque Gabriela Mistral, Biblio Recreo, Centro de Arte Contemporáneo, Museo de la Universidad Central, entre otros. Si quiere saber con santo y seña las ubicaciones puede consultar en la página de Facebook.