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27 de diciembre de 2018 11:19

Retiran ventas de las aceras en el sector de El Ejido

Esta mañana (27 de diciembre del 2018), agentes de control retiraron a comerciantes del norte. Foto: Galo Paguay / ÚN

Esta mañana (27 de diciembre del 2018), agentes de control retiraron a comerciantes del norte. Foto: Galo Paguay / ÚN

Redacción Últimas Noticias
(I)

Los controles del espacio público se intensifican en las inmediaciones del edificio del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), ubicado en la avenida 10 de Agosto y calle Santiago, frente al parque El Ejido, centro de Quito.

A las 06:30 de este 27 de diciembre del 2018, un grupo de 22 agentes metropolitanos liderados por el inspector Édgar Ruiz, responsable de los controles en la av. 10 de Agosto, se acercó a los comerciantes informales que montaron puestos allí para pedirles que se retiren.

No hubo retención de mercadería, únicamente se les indicó que no pueden ocupar la vereda.

Ruiz señaló que se realizan patrullajes preventivos para evitar el comercio informal desde la zona del Puente del Guambra (avenidas 10 de Agosto y Patria) hasta San Blas. “Solamente en este sector hay alrededor de 250 informales. Venimos por las denuncias ciudadanas y las competencias que nos corresponden”.

Los agentes metropolitanos -indicó Ruiz- estarán de forma permanente en ese lugar para evitar que otros comerciantes autónomos no regularizados ocupen las aceras para vender sus productos.

Los vendedores, por su parte, andaban bien preocupados y solicitaron que les permitan quedarse allí hasta el 1 de enero del 2019. Argumentaron que necesitan laborar para mantener a sus familias.

Humberto Ramírez cuenta que vino desde Bogotá, la capital de Colombia, para comercializar ropa. Su objetivo es quedarse en Quito y pidió a las autoridades que brinden facilidades para trabajar. “Es lo único que nos queda para sustentar a nuestros hijos”.

“Queremos trabajar en la calle por lo menos estos cuatro días (hasta el 31 de diciembre), solo eso solicitamos”, dijo Ramírez.

Al clamor se sumó Rosa Totoy, quien vende babuchas. Estaba bien triste porque, al retirarles de la calle, no tendrá ingresos para sus dos hijos. “Ahora tendré que trabajar de forma ambulatoria. A mi hijo le toca la universidad y necesito laborar”.

Carmen Chicaiza vende ropa interior. Ayer, sus ganancias fueron de USD 60. “Por favor, que nos dejen quedar aquí durante cuatro días. Luego no volvemos. Eso le pido a la Alcaldía”.