Las Últimas
12 de octubre de 2018 09:16

Súmese al Museo del Pasillo

En el Centro de Quito se prepara el  Museo-Escuela del Pasillo. Foto: Betty Beltrán / ÚN

En el Centro de Quito se prepara el Museo-Escuela del Pasillo. Foto: Betty Beltrán / ÚN

Betty Beltrán
(I)

En la esquina de las calles García Moreno y Bolívar se levanta un edificio señorial, construido en 1907, de tres pisos, de 1 200 metros cuadrados. Allí funcionará el Museo-Escuela del Pasillo.

Si no hay novedades de última hora, su inauguración está prevista para finales de noviembre. Y será con todas las de ley, vaca loca incluida y, obviamente, los mejores pasillos que se han cantado hasta la fecha.

Este proyecto nació del presidente Lenín Moreno, justo hace un año cuando visitó el Museo del Pasillo Julio Jaramillo en Guayaquil. Al ver semejante espacio, le encargó al maestro Julio Bueno para que en Quito haga algo parecido.

Se pensó en el investigador y musicólogo Mario Godoy para que lo ejecute. Él es una de las personas más versadas en el tema, hace poco publicó tres libros sobre el pasillo. Es más, hará 25 años, propició para que se nomine al 1 de octubre como Día del Pasillo Ecuatoriano.

En el edificio de la esquina de la García Moreno y Bolívar los obreros están a dos manos: pintando las paredes y tumbados, colocando el mobiliario... Otro grupo ultima los detalles de las estatuas, bustos, vitrinas…

En la primera planta habrá una visión sintética de lo que fue la música andina. Estarán dos objetos de impacto: una réplica de la vihuela de Santa Marianita y una botella silbato. La idea, dice Godoy, es visualizar el peso de ser un país con riqueza musical.

En ese espacio se hablará de los bailes de salón y el piano, las estudiantinas y las retretas. Se resaltará que el pasillo es un género musical regional; luego se hablará de la discografía y la radiodifusión.

Más al fondo, en el patio, habrá un rincón de encuentro y de bohemia. Allí no se venerará nada, solo se escucharán pasillos en vivo y en directo para que las nuevas generaciones se contagien de este género musical de todos, adelanta Godoy, consultor y curador del Museo-Escuela del Pasillo.

El segundo piso será para los grandes de la música ecuatoriana. Allí estarán las estatuas de los cinco compositores legendarios: Francisco Paredes Herrera, Carlos Amable Ortiz, Carlos Brito Benavides, Segundo Cueva Celi y Benigna Dávalos. Y ocho estatuas de cantantes: Benítez y Valencia, Julio Jaramillo, Olimpo Cárdenas, Pepe Jaramillo, Carlos Bonilla, Carlota Jaramillo, Homero Idrovo (requintista) y Carlos Rubira Infante.

Se sumarán instrumentos musicales de algunos de ellos. Se está haciendo una campaña para recoger las querencias de los músicos. Ya se logró que Consuelo Vargas done el requinto que fue de Homero Idrovo y se tendrá el requinto de Segundo Bautista.

Se está elaborando una réplica de la guitarra hawaiana de Luis Alberto Sanpedro que también hizo tanto por la estética musical ecuatoriana. También se tendrá una guitarra que usó el Rodrigo Saltos del Conjunto Los Gatos.

En la entrada al edificio espera un piano que fue de doña Corina Parral de Velasco Ibarra, esposa del cinco veces Presidente. Se buscan más pianolas, rocolas, fonógrafos y gramófonos. Incluso pósters, cancioneros, discos, libros de pasillos, partituras, fotos...

Las donaciones se podrán entregar en la Sociedad de Artistas, Intérpretes y Músicos Ejecutantes del Ecuador (Sarime), en el Pasaje El Jardín de Diciembre. O en la Dirección de Cultura de la Presidencia, en el segundo piso del edificio El Comercio (en la Chile).

El único objetivo es mantener la memoria del pueblo, afirma Godoy. Quienes lo hagan recibirán un documento notariado y certificado. Y tendrán el honor de ser padrino o madrina del Museo-Escuela del Pasillo.