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10 de julio de 2018 09:25

Solo queda un ‘cuchito’ de la vereda

Vereda La Gasca. Foto: Vicente Costales / ÚN

Foto: Vicente Costales / ÚN

Tan bonitas que se ven las veredas con esos adoquines de colores que se han puesto de moda en varias zonas de la Carita de Dios, ¿verdad?

El problema es que la gente es bien dañina y que basta con que se salga una piecita de cemento para que todo se vaya desbaratando como si se tratara de una mazorca de maíz.

Si no me cree, vea cómo quedó esta acera en la plena esquina de la calle Francisco Lizarazu y La Gasca. Poco a poco se salen más adoquines y el bordillo está ya hecho pites. En los bordes se acumula basura, algo de hojas secas y hierba.

Más atracito hay un poste y casi en la base asoman unos cables salidos que se han enredado y se convierten en un obstáculo para los transeúntes. Me senté en un filito de la maltrecha vereda para escribir esto.

Pedimos a la gente que cuide las veredas, porque son un espacio para que todos podamos caminar seguros. También a los dueños de predios para que siempre se preocupen de mantenerlas en buen estado.

A las autoridades les llamamos a controlar que se mantengan las veredas bien y diseñadas para que todos podamos usarlas.