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14 de septiembre de 2017 07:30

En San Agustín hay oro en polvo

Ramiro Endara, director de Conservartecuador, muestra el libro más antiguo encontrado. Foto: ÚN

Ramiro Endara, director de Conservartecuador, muestra el libro más antiguo encontrado. Foto: ÚN

Betty Beltrán

Lucen distintos y hasta brillan sus tapas. 300 libros de la biblioteca del convento San Agustín, ubicado en pleno corazón del Centro Histórico de Quito, pasaron por el proceso de conservación y están listos para ir a un repositorio.

El proyecto liderado por Conservartecuador, que contó con los fondos de la Fundación Príncipe Claus de Holanda, se rodeó de un equipo multidisciplinario: experto en lenguas clásicas, restaurador, bibliógrafo, bibliotecólogo, restaurador, sociólogo del arte...

Durante cuatro meses, se encontraron maravillas; por ejemplo, un postincunable (libros únicos) de 1516: ‘La Florida corona sanitatis’, de Antonio Gazio. Un volumen completo, con portada impresa a dos tintas: negra y roja.

Y ¿de qué habla? De medicina, de cómo se pueden hacer remedios naturales. José María Sanz, el filólogo y experto en lenguas clásicas del proyecto, deja claro que no es un libro de magia, sino de recetas con vocación científica.

Otra sorpresa fue encontrar un volumen impreso en Maguncia (la cuna de la imprenta), que corresponde a un libro de derecho fechado en 1539. Se sumaron las obras de Justo Lipsio, de 1613; y una doctrina política de Hennigs Arnisaeus, de 1651.

Eso demuestra que los primeros creadores de esta biblioteca supieron rodearse de lo mejor del saber de su tiempo, acota Ramiro Endara, director de Conservartecuador. No en vano en el convento San Agustín se fundó la primera universidad de Quito, la San Fulgencio (siglo XVI).

En la biblioteca aún quedan 18 000 libros que están muy deteriorados. Lo peor es que ya no hay dinero para someterlos a un proceso de alta cirugía de conservación y de restauración.

Así que Endara solicita una ayuda económica para continuar con esa tarea, pues todos esos ejemplares son una fuente inagotable de sabiduría, un continente patrimonial bibliográfico.

Solo por citar algunas reliquias: hay varios volúmenes de atlas de los siglos XVI y XVII del mismísimo Abraham Ortelius, geógrafo del emperador Carlos V.

Por lo que toca a la historia y a la cultura de las Américas, se han encontrado ediciones de los ‘Comentarios reales de los incas’ e ‘Historia del Perú’, ambos del inca Garcilaso de la Vega.

Esta biblioteca alberga también 18 mapas antiguos con cartografía del Ecuador y del mundo.

Y algo extraordinario: 30 libros cantorales; el más antiguo y valiosos data de 1628. Esos ejemplares tienen casi un metro de alto por 60 centímetros de ancho, y están realizados en pergamino y siempre a mano y en colores.

Todo lo anterior es parte del material bibliográfico del convento de San Agustín y el trabajo está en el comienzo. ¿Qué más tesoros hallarán? Endara atina a decir que “solo el tiempo, el trabajo y la constancia lo dirán”.