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10 de octubre de 2018 09:14

Arrancó la temporada de ‘moradas’

En los locales del centro los comensales prefieren el vaso de 16 onzas. Foto: ÚN

En los locales del centro los comensales prefieren el vaso de 16 onzas. Foto: ÚN

Betty Beltrán
(I)

Se viene el Día de Difuntos y el potaje característico de esta fecha irrumpe en los fogones de los comercios del Centro Histórico de Quito. Así que no hay vecino que no deguste una taza de colada morada y su respectiva guagua de pan.

Ernesto Trujillo, morador de La Tola Colonial, estuvo por esos lates y al mediodía no resistió las ganas de saborear la morada. “Como no hacerlo si es una tradición de nuestros mayores y a bajo precio”, dijo.

Una taza mediana está, en promedio, USD 2.50; incluye el pan. “Y encima, en algunos locales, dan la yapa”, comentó Trujillo.

Este plato tiene tantas variantes como comercios que la preparan. Pero en todas no dejan de poner las hierbas aromáticas de rigor y la harina el maíz negro. Con esos ingredientes la preparan en la Cafetería Modelo, ubicada en la García Moreno y Sucre.

Su administradora, Nely de Cueva, contó que la colada se ofrecerá a sus clientes hasta el 2 de noviembre. Cómo aún falta algunas semanas para el 2 de Noviembre, al día solo se venden 40 tazas y 15 guaguas.

El precio es accesible, la taza de 16 onzas está en USD 2,40 con su guagua de 70 centímetros. Y el sazón, contó Estelita Orozco, cliente frecuente del lugar, “es muy buena, como se hace en casa”.

Igual de sabrosa es la colada que se ofrece en el local San Ignacio Restaurante, localizado en la García Moreno y Bolívar; y la venderán hasta la primera semana de noviembre.

Este potaje también se vende en las cadenas de panaderías y hasta en locales de las islas que atienden en el Palacio Arzobispal. Y en los mercados.

En años pasados establecimientos en el centro-norte empezaron a ofrecer una variedad en la preparación: colada morada sin azúcar, respondiendo a la inquietud de muchos pacientes diabéticos que no querían quedarse sin cumplir con esta deliciosa tradición. Ellos compran tarrinas por litros y endulzan con estevia o algún edulcorante.

Igualmente, como todos los años, los ‘caseros’ de los festivales de colada morada organizados en distintos puntos de la ciudad (como por ejemplo, en la explanada de la administració zonal Eloy Alfaro) esperan disfrutar de las distintas recetas de las participantes; hay quienes, por ejemplo, reemplazan con maicena la harina morada.

Desde la próxima semana, en los centros de abasto se armarán concursos para descubrir la ‘reina de la morada’ de este año. ¿Cuál es la que más le gusta?