Noticias
2013-10-05 12:45:20

Un 'boticario' del lenguaje

u00c9dgaru00c9dgar Freire ha escrito varias obras sobre Quito. Foto: Un

Es un caballero a carta cabal. Si se colocara un yelmo y consiguiera un Rocinante pareciera Don Quijote teletransportado a Quito, por las largas caminatas diarias que realiza por el centro en busca de historias y leyendas que se puedan redimir.Por Sancho Panza no hay que preocuparse, pues alguno de sus pocos amigos siempre se convierte en su escudero. Esas amistades son una de las consecuencias de 47 años de ejercer el oficio de librero; de buen librero.

35 los escribió en Librería Cima; 10 más en Librería Española y dos postreros en Sur Libros. Se trata de Édgar Freire Rubio, un sesentón alto, delgado y escueto como un abeto tierno que, curiosamente, mantiene el dinamismo y la rebeldía de recién graduado del Normal Juan Montalvo.

Tan sanroqueño como las colaciones o la colada de churos, Édgar vivió una niñez de pocas sonrisas por causa de la pobreza, pues el sueldo de su padre no alcanzaba sino para mal alimentar a 10 retoños hambrientos.

Fueron tiempos difíciles pero que forjaron a un hombre decidido. Alguien que buscó su espacio desde el primer día que entró a trabajar doblando papel en la Editorial Colón, con su papá. Empezó ganando 250 sucres.

Fue el inicio de una relación fructífera entre él, el papel y los libros. Una conexión que escaló una grada cuando Luis Carrera, gerente de Cima, le reclutó para su librería y se convirtió en su mentor y más grande apoyo.

En Cima aprendió el arte de leer con criterio, de clasificar los textos por su relevancia y calidad, de recomendar a los clientes la mejor opción para su desarrollo intelectual. De ese acervo nacieron sus amistades, sus amores y sus tres hijos: Susana, Édgar y Daniela.

Con el aval de haber leído tanto se decidió a tomar la pluma y escribir. De esa práctica le nacieron 15 libros: ocho dedicados a la ciudad y siete a su profesión.

Compiló las más relevantes leyendas urbanas de la capital en cinco tomos de 'Quito: tradiciones, testimonio y nostalgia'.

También colaboró con varios medios impresos de la capital, tiene represados dos textos inéditos... y seguirá como librero hasta el fin.

Más de Chulla vida:

El arte en las manos Historias sobre Quito Vida a filo de montaña