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19 de enero de 2017 12:42

Capilla de Orquídeas cuelga de un solo hilo

Los vecinos andan preocupadísimos por lo que sucede con su capilla. Foto: Betty Beltrán / ÚN

Los vecinos andan preocupadísimos por lo que sucede con su capilla. Foto: Betty Beltrán / ÚN

Redacción Últimas Noticias

Hecho una noche andan los vecinos del barrio Orquídeas, en el centro-oriente de Quito. Todo porque su capilla, levantada hacía 30 años, pende de un hilo porque el muro de gaviones que la sostenía se llevó el río Machángara.

El peligro es inminente que hasta la misa del pasado domingo se realizó en la casa comunal. Y el martes se comenzó a sacar las imágenes de la capilla y pedir a las personas que las donaron, que se las lleven hasta ver qué mismo pasa.

Azucena Sánchez, vecina del barrio, no tiene mayor esperanzas de que se pueda salvar la estructura, pues al parecer “sería más costoso evitar el colapso que levantar una nueva; en todo caso, lo dejamos en manos de Dios, él sabrá”, señaló.
La capilla, contaron algunos vecinos, fue levantada con el esfuerzo económico de los devotos del sector y con el apoyo del padre José Carollo. Y está ubicada en la calle Matilde Delgado.

Con el problema de los temblores y con el crudo invierno, la tierra se deslizó exponiendo a la capilla, sobre todo la parte de atrás. Y encima, se sospecha que por debajo del predio pasan unos desagües.

El Municipio de Quito, con los técnicos de la Unidad de Riesgos, ya llegaron al sitio y ofrecieron, comentó Mónica Méndez, presidenta del barrio, entregar el informe de qué mismo pasará con la estructura.

Sánchez rememoró que el muro de gaviones se terminó de ir hace ocho días, pero los vecinos no creyeron que sería tan grave. Solo el sábado se dieron cuenta, a raíz de los cuarteamientos del piso y las paredes de la capilla; incluso una columna está en el aire.

Hasta la mitad de la capilla se nota un hundimiento del piso, así que todos esos problemas hacen pensar que “levantar un nuevo muro de gavión será mucho más caro que hacer una nueva capilla, así que estamos a la espera de los informes y poder tomar una decisión”, reiteró Méndez.

Mientras tanto, las misas seguirán celebrándose en la casa comunal que, coincidentemente, fue arregla hace pocas semanas y hasta un mural de la iglesia de San Francisco se pintó en una de las paredes del recinto.