Vida Sana
18 de septiembre de 2018 15:52

La obesidad acecha a los más pequeños

Imagen referencial. La obesidad infantil es una de las paradojas de nuestra época.

Imagen referencial. La obesidad infantil es una de las paradojas de nuestra época.

Europa Press (I)

La obesidad infantil y juvenil es uno de los problemas más graves de salud del siglo XXI. Por ello, expertos urgen a los padres a cuestionarse sobre la alimentación que sus hijos siguen en la actualidad.

El exceso de azúcar y de sal y una ingesta pobre de verduras y de frutas son los puntos débiles habituales en la alimentación infantil actual. “Sólo un vaso de leche con cacao (azucarado), un yogur y un tentempié dulce ya sobrepasan la cantidad diaria de azúcar recomendada”, dice la experta en nutrición Paloma Gil.

La endocrinóloga y nutricionista advierte que el consumo de sal recomendado en niños es menos de una cucharadita de té al día, o cinco gramos. Hay que tener en cuenta que muchos alimentos llevan sodio entre sus nutrientes y que algunos precocinados, los fiambres o la comida rápida ya exceden dicha cantidad.

“Un niño educado en buena dieta lo más probable es que coma bien el resto de su vida, ya que en la infancia se educa su paladar”, dice Gil. Además, indica que la alimentación durante la infancia es importante para el desarrollo físico y mental.

El mayor problema con los niños es que comen pocos vegetales y poca fruta. Lo ideal es que se reemplace los productos ultraprocesados por porciones de frutas y vegetales. Esta es una buena forma de aportarle nutrientes como minerales, vitaminas y fibra.

Un truco para que los niños aprendan a comer es hacer agradables los momentos de las comidas. Además, los pequeños deben aprender que lo que se sirve en casa es lo más saludable para todos. Obligarle o amenazarle con premios o castigos no es conveniente. Aunque no coma todo, que pruebe ya es un paso para educar su paladar.

Nutrientes

Carbohidratos
. El arroz integral, las pastas integrales, las papas, los mellocos, el maíz entero son algunas fuentes de carbohidratos completos.

Proteínas. Si bien la carne y el pollo son necesarios, comer pescado debe ser también habitual.

Vitaminas. Se obtienen de las frutas y vegetales. Se recomienda cinco porciones al día.