Futbolero
1 de febrero de 2019 12:20

Un capricho que se hizo realidad

Rodrigo Aguirre a su arribo al aeropuerto Mariscal Sucre. Llegó acompañado de su familia. Foto: Patricio Terán / ÚN

Rodrigo Aguirre a su arribo al aeropuerto Mariscal Sucre. Llegó acompañado de su familia. Foto: Patricio Terán / ÚN

Redacción Deportes
(D)

Con una sonrisa de hornado anduvo todo el tiempo Rodrigo Aguirre, en el aeropuerto de Quito.

Allá llegó ayer, 31 de enero del 2019, por la tarde para finiquitar su incorporación con Liga  de Quito por tres temporadas. El cuadro albo adquirirá el 50% de sus derechos deportivos.

Aguirre se vino con su esposa Micaela y su pequeño Valentín, de 11 meses. Ellos lo acompañan a todo lado en su carrera de futbolista profesional.

El charrúa estuvo el año pasado en el Botafogo de Brasil, donde jugó solo 22 partidos y marcó dos goles.

Sin embargo, esta temporada quiere reivindicarse y ser el goleador que necesitan los universitarios.

¿Cuál es su objetivo?, le consultaron ayer. “Pues soy delantero y quiero hacer algunos goles”, indicó, aunque no precisó la cifra.

Aguirre viene para ser la figura del conjunto azucena, aunque en su puesto están Juan Luis Anangonó y el colombiano Cristian Martínez Borja.

Sin embargo, es probable que ‘AnangoDios’ abandone el club para marcharse al exterior. Por ello, en la ‘U’ no quieren arriesgarse y lo ficharon de urgencia.

El jugador confesó que se convenció de venir a LDU luego de dialogar con Pablo Repetto, el estratega de los azucenas. Él lo llamó algunas veces y le persuadió de su vinculación al equipo.

Además negó haber tenido contactos con directivos del Barcelona, el otro plantel que quería contratarlo. “No tuve ningún contacto con ellos, aunque sabía que existía el interés”.

Con ello, Liga tiene cubierta la zona de delanteros. Ahora, solo le resta finiquitar la incorporación de José Ayoví y Jacob Murillo, quienes juegan como volantes extremos.

Ayoví ya estaba listo para incorporarse ayer. Pero resulta que una irregularidad en los sellos de su pasaporte impidieron que se vinculara al cuadro azucena.

Santiago Jácome, gerente deportivo de los albos, se mostró preocupado por el tema. Hasta ayer por la tarde, se esperaba que el extremo solucionara el conflicto con la ayuda de su abogado.

Los albos se preparan para la Noche Blanca, el sábado 2 de febrero, ante el Santa Fe.