En Las Aulas
13 de septiembre de 2017 12:53

¡La democracia se aprende!

El concepto más elemental de democracia la define como ‘el gobierno del pueblo’. Es importante practicarla. Foto: Archivo

El concepto más elemental de democracia la define como ‘el gobierno del pueblo’. Es importante practicarla. Foto: Archivo

Santiago Ponce

Sí: la democracia se aprende. La familia y la escuela son espacios naturales donde aprendemos a ejercer el poder. En un sentido amplio, la democracia es un sistema perfectible, mediante el cual todas las personas participan en la toma de decisiones, y donde el poder está caracterizado por el servicio. Los niños y jóvenes -con el acompañamiento de sus profesores- ejercitan los derechos y deberes correlativos, en los ámbitos civiles, sociales y políticos.

La política no es sinónimo de corrupción. Hay que reivindicar la política como ciencia y virtud. Para ello debemos aprender a elegir... bien, con responsabilidad. Porque la verdadera democracia se nutre de la libertad.

LIBERTAD
La clave.  La educación para la libertad es uno de los componentes de la ética civil. En este contexto, la libertad de elegir con responsabilidad es un espacio abierto para una democracia no solo representativa, sino participativa. Es importante elegir por principios antes que por intereses, las personas sobre el dinero o las prebendas.

DERECHOS CIVILES
Concepto  Los derechos civiles son inherentes a todos los ciudadanos, independientes de la edad, sexo, condición social, económica, política y creencias.
Tipos.  Derechos a la vida, integridad física, libertad, justicia, privacidad, igualdad ante la ley y a la no discriminación.

DER. SOCIALES
Concepto. Tienen relación con las garantías asociadas a la dignidad como personas miembros de una comunidad.
Tipos. Derechos al bienestar, seguridad económica, seguridad social, a vivir con dignidad; es decir, con salud y educación de calidad, y a empleo seguro.

DER. POLÍTICOS
Concepto.  La verdadera democracia se ejerce mediante la participación.
Tipos.  Los derechos a votar, a elegir libremente, a la transparencia electoral, al respeto de los derechos ciudadanos, a ejercer la auditoría social y desempeñar cargos públicos.

NO AL FANATISMO
Savater.  En su obra ‘El valor de elegir’, Fernando Savater advierte que “hay que educar para prevenir tanto el fanatismo como el relativismo. En lo tocante al fanatismo, digamos que en modo alguno se trata de una forma de firmeza en las convicciones sino más bien de pánico ante el contagio posible con lo distinto”.

CAMBIOS

Más civismo.  La educación tradicional no nos ha formado para tomar decisiones; incluso en los escenarios de la familia, quienes han tomado y toman las decisiones han sido los padres, y a veces solo uno de ellos. Esta situación está cambiando: los hijos tienen puntos de vista, en ocasiones diferentes y divergentes a las de los progenitores.